el NTC EGT El sensor actúa principalmente como "guardián" en los motores de gasolina. Su función principal es evitar daños a componentes críticos (como el convertidor catalítico de tres vías) debido a las altas temperaturas del motor. Específicamente:
Advertencia de sobrecalentamiento:
En los motores de gasolina, cuando la temperatura del escape aumenta anormalmente, el NTC EGT El sensor detecta esto rápidamente y envía retroalimentación a la ECU (Unidad de control del motor), activando la luz de advertencia de temperatura del escape. Esto generalmente se debe a una eficiencia de combustión deficiente causada por un fallo de encendido del motor o un ángulo de avance de encendido excesivo. El sensor garantiza que el mecanismo de protección se active rápidamente con un tiempo de respuesta de milisegundos, evitando que el convertidor catalítico se sobrecaliente y se queme.
Regulación de eficiencia de combustión:
Cuando el sensor detecta altas temperaturas, la ECU toma medidas (como aumentar la presión del combustible o ajustar la relación aire-combustible) para reducir la temperatura de combustión y restaurar la eficiencia de la combustión. Esto es crucial para mantener el rendimiento del motor a largo plazo.
Ventajas eléctricas:
En comparación con los termopares, los termistores NTC consumen menos energía, lo que los hace adecuados para mediciones a larga distancia (como las instaladas dentro de un convertidor catalítico de tres vías). Su resistencia no lineal disminuye rápidamente con la temperatura, lo que resulta en una transmisión de señal de temperatura más estable.
Funciones únicas del sensor NTC EGT en motores diésel
Aunque ambos son sensores NTC EGT, su enfoque difiere ligeramente en los motores diésel, involucrando principalmente "control de emisiones" y "sistemas de filtración":
Monitoreo de temperatura del DPF:
En los motores diésel, una aplicación clave del sensor NTC EGT es controlar la temperatura del DPF (filtro de partículas diésel). El DPF captura las partículas emitidas por el motor diésel. El sensor ayuda a determinar si es necesario un proceso de "regeneración" (quemar las partículas a altas temperaturas) para mantener la eficacia de la filtración, lo cual es crucial para controlar las emisiones de humo negro.
Optimización de emisiones:
Además del DPF, el sensor también monitorea la temperatura en el sistema SCR (reducción catalítica selectiva), asegurando que el desionizador (DEF) funcione a la temperatura adecuada para reducir las emisiones de óxido de nitrógeno (NOx).
Resistencia a altas temperaturas:
Debido a la combustión a alta presión y la alta relación de compresión de los motores diésel, las temperaturas de escape suelen ser más altas. El sensor NTC debe poseer una mayor resistencia al calor y a la corrosión para adaptarse al entorno operativo más severo de los motores diésel.