1. Choque térmico de alta temperatura
La exposición prolongada a gases de escape por encima de la temperatura nominal del sensor puede causar agrietamiento térmico del elemento cerámico o fusión de la bobina metálica.
2. Choque mecánico y vibración
El sensor está instalado cerca del compartimiento del motor y el elemento del termistor interno se daña fácilmente por vibraciones fuertes o colisiones accidentales.
3. Contaminación por combustible/lubricante
El uso de combustible con plomo o alto contenido de silicio o aceite de motor de baja calidad puede provocar depósitos en la superficie del sensor, lo que dificulta la transferencia de calor y provoca una desviación de la señal.
4. Depósitos de carbón o manchas de aceite en el sistema de escape
Después de un funcionamiento prolongado, los depósitos de carbón y las manchas de aceite dentro del tubo de escape se adherirán a la superficie del sensor, lo que reducirá la precisión de la medición de la temperatura o incluso provocará una falla total.
5. Envejecimiento del cableado o conectores
En entornos de alta temperatura, el envejecimiento del aislamiento de los cables y los conectores sueltos o corroídos pueden provocar la interrupción de la señal o un aumento del ruido.
Medidas preventivas: verifique periódicamente la apariencia del sensor, limpie los depósitos de carbón, use combustible y aceite de motor estándar y asegúrese de que el cableado sea seguro.